Suplementación con SARMs ¿Funcionan en verdad?

El uso de sustancias para mejorar el rendimiento y/o composición corporal en deportistas se ha extendido durante los últimos años. Entre las sustancias más utilizadas se encuentran los esteroides anabólicos androgénicos (EAA). Suplementación con SARMs ¿Funcionan en verdad?

Diversas investigaciones han reportado gran variedad de efectos secundarios debido al uso de estos fármacos. Como alternativa a los EAA, surgen los moduladores selectivos de los receptores androgénicos, mejor conocidos por sus siglas en inglés como SARMs. Aunque éstas sustancias todavía se encuentran en investigación, se pueden encontrar en diversas tiendas de suplementos y en internet, donde se afirma que pueden tener efectos como el aumento de masa muscular y pérdida de grasa, sin los efectos secundarios de los EEA.

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¿Que son los SARMs?

Los SARMs son sustancias que poseen una alta especificidad en los receptores androgénicos, destacando su efecto sobre el músculo esquelético y los huesos. Son débiles agonistas o antagonistas de la respuesta andrógena en tejidos como las glándulas sebáceas y la próstata y se encuentran disponibles para administrarse de forma oral.

El requisito más importante para un SARM es la selectividad del tejido, cualquier ligando que cumpla el criterio, sea esteroide o no esteroide agonista o antagonista, se considera SARM (1).

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Los SARMs esteroideos se empezaron a desarrollar en la década de 1940, mediante la modificación de la molécula de testosterona (2).

La suplementación con testosterona aumenta la masa muscular esquelética y la fuerza en hombres sanos con déficit de andrógenos (3,4), eugonadicos jóvenes (5,6), personas mayores (7) y personas con otros trastornos crónicos (8,9).

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Los efectos anabólicos de la testosterona sobre la masa muscular y la fuerza se relacionan directamente con la dosis de testosterona (6,9-11). Por tanto, los efectos de ganancia muscular y fuerza son sustanciales a la dosis. Se ha observado que la administración de dosis suprafisiológicas de testosterona está asociada a varios efectos adversos como eritrocitosis, edema de piernas y problemas de la próstata (12).

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A pesar de los inconvenientes por la suplementación de testosterona, también se han descubierto potenciales beneficios en enfermedades crónicas asociadas con la edad y en la osteoporosis, impulsando a las compañías farmacéuticas el desarrollo de SARMs. Estructuralmente los SARMs se pueden clasificar en esteroideos o no esteroideos, los primeros se forman mediante la modificación de la estructura química de la testosterona (13).

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Investigaciones con SARMs

Se han sometido diversos SARMs a investigaciones, convirtiéndose en ensayos clínicos de fase 1, 2 y 3, y aunque se han encontrado resultados prometedores con respecto a la selectividad del tejido, la mayor parte de estos datos han permanecido inéditos por parte de las compañías farmacéuticas, dificultando la comparación entre la potencia y selectividad de los diferentes SARMs (14,15).

Varios de los SARMs de primera generación se encuentran en la fase 1 de ensayos clínicos. Estos compuestos se están destinando al tratamiento de osteoporosis temprana, caquexia por cáncer y limitaciones funcionales asociadas al envejecimiento.

En las dosis administradas los SARMs de primera generación han producido ganancias moderadas (1 a 1.5 kg ) en la masa muscular de sujetos voluntarios sanos, sin embargo estas ganancias no se acercan a las obtenidas con dosis suprafisiológicas de enantato de testosterona (5-7 kg con dosis de 300 y 600 mg) en un tiempo promedio de 4-6 semanas (13).

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Actualmente se encuentran disponibles en el mercado una serie de SARMs como la flutamida, nilutamida y bicalutamida y una nueva serie se encuentra en vías de desarrollo para el tratamiento de cáncer o caquexia asociada a enfermedades crónicas, sarcopenia y osteoporosis.

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El GTx-024 (ostarine, enobosarm) es un nuevo SARM que ha sido sometido a ensayos clínicos de fase 3 para la prevención de la atrofia muscular asociada al cáncer de pulmón (14).

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En la misma línea, con resultados prometedores, se encuentra el VK-5211 (antes conocido como LGD-4033). Éste compuesto fue sometido a ensayos clínicos de fase 1 en 2009 y los resultados se publicaron en 2013 (15). El VK-5211 será sometido a estudios clínicos de fase 2 para conocer los efectos sobre el desgaste muscular por cáncer, enfermedades agudas o fractura de cadera (1).

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En un estudio de fase 1 con una duración de 12 semanas, el MK-0773 ha demostrado incrementar la masa libre de grasa (MLG) sin androgenización de la piel (16). En otro estudio de fase 2a con una duración de 6 meses, se encontró un aumento de la MLG con un incremento estadísticamente significativo de la fuerza y del rendimiento, aunque la diferencia media entre los grupos placebo y MK-0773 no fue significativa (17).

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EL DT ( antes GLPG0492), ha mostrado buena tolerabilidad oral en ensayos clínicos de fase 1 y en un estudio de fase 2a para distrofia muscular (1).

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El GTx-024 reportó resultados positivos aumentando la MLG y la funcionalidad en pacientes con cáncer de pulmón en ensayos de fase 3 (18, 19). Se realizó un estudio de fase 2, doble ciego, controlado con placebo durante 12 semanas, donde el GTx-024 fue administrado a 120 personas sanas de edad avanzada ( hombres y mujeres), en 5 grupos aleatorizados: placebo, 01 mg, 0.3 mg 1 mg y 3 mg. Los parámetros monitoreados en la investigación fueron: crecimiento del vello en mujeres (hirsutismo), la producción de sebo, los niveles hormonales séricos, los parámetros lipídicos en suero y la función hepática.

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Las alteraciones más notables se observaron en los niveles séricos de lípidos y en las hormonas sexuales. Se reportaron descensos del HDL del 17 y 27% para las dosis de 1 y 3 mg respectivamente. De igual forma se observó una disminución significativa, pero no dosis-dependiente del colesterol total. Las dosis superiores a 1 mg disminuyeron los niveles de triglicéridos en mas del 10% de los niveles basales, sin embargo no se consideró una disminución estadísticamente significativa.

En los hombres los niveles de testosterona disminuyeron significativamente, aunque los niveles de testosterona libre, dihidrotestosterona (DHT), estradiol, hormona folículo estimulante (FSH) y luteinizante (LH), no mostraron diferencias entre los grupos.

En las mujeres se redujeron la LH y la FSH con las dosis de 3 mg .En esta investigación el 8.3% (8/96) de los participantes mostraron un aumento transitorio de los niveles de alanina transaminasa (ALT), al suspender el fármaco se recuperaron los niveles basales de la enzima a excepción de un participante (20).Se realizó otra investigación similar con el mismo SARM, en donde no se reportaron efectos adversos graves o potencialmente mortales, aunque se encontraron aumentos transitorios del ALT en un 15% (3/20) de los sujetos que utilizaron 3 mg del fármaco (21).

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Se realizó con el MK0773, un ensayo clínico aleatorizado de fase 2a, doble ciego, controlado con placebo con una duración de 6 meses, en mujeres mayores de 65 años con sarcopenia. Aunque el fármaco fue bien tolerado de manera general, se encontraron varios efectos adversos como aumento en los niveles de ALT y aspartato aminotransferasa(AST), del hematocrito y de la presión arterial, no se encontraron incrementos de los indicadores de puntuación de acné o hirsutismo comparado con el grupo placebo (17).

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En el 2012 se publicaron los resultados de un estudio de fase 1 que evaluó la seguridad y tolerabilidad del LGD-4033, fue un estudio clínico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, en donde se administró el fármaco a hombres sanos de forma oral durante 21 días en dosis de 0.1, 0.3 y 1 mg. Se midieron niveles hormonales en sangre de forma constante hasta 35 días después de la administración de la sustancia, se midió LH, FSH, hormona adrenocorticotrópica, cortisol, testosterona libre, testosterona total y los niveles de lípidos sanguíneos: Colesterol, HDL, LDL y triglicéridos. Los resultados indicaron que la incidencia de efectos adversos fue similar en los sujetos que utilizaron LGD-4033 y los que consumieron placebo, concluyendo que el fármaco no produce efectos adversos graves en la función hepática, parámetros hematológicos, antígeno prostático específico (PSA) o en el electrocardiograma (22).

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Conclusiones sobre los SARMs

Aunque los resultados obtenidos con los SARMs son prometedores, es necesario realizar más estudios para evaluar la eficacia y seguridad de estos fármacos. Es de gran importancia recordar que tanto los EAA como los SARMs fueron desarrollados para el tratamiento de diversas enfermedades en donde existe un problema hormonal o una gran pérdida de masa muscular, por lo tanto hasta el momento no existen investigaciones experimentales que usen SARMs o EAA como ayudas ergogénicas o como productos para mejorar la composición corporal.

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No existe suficiente evidencia científica que confirme que los SARMs son efectivos y seguros. Puesto la gran parte se encuentra en fases de investigación, y aunque existen en el mercado de suplementos e internet, es posible que sean falsos o que puedan poner en riesgo la salud.

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