DHEA, la hormona de la juventud

La DHEA lleva años como un fenómeno social, catalogada como la hormona de la juventud.
.
Se ha demostrado que su toma en forma de complemento tiene unos efectos antienvejecimiento sorprendentes. De todas formas, evitar ir corriendo a las tiendas de suplementos para adquirirlo porque su venta en España es ILEGAL, salvo que vayas con receta médica a una farmacia. ¿La razón? Sigo sin entenderla ya que no hablamos de química, de esteroides, etc. Hay ciertos suplementos que las farmacéuticas se han «beneficiado» de su «poder» para poder vender ciertos componentes de forma exclusiva.

.

.

Comenzaremos explicando qué en la DHEA.

D-H-E-A: estas cuatro letras corresponden a la Dehidroepiandrosterona, una hormona esteroide natural que producen de forma natural nuestras glándulas suprarrenales (que están situadas justo encima de los riñones) a partir del colesterol, y también se encuentra en el cerebro y en los sistemas reproductivos de hombres y mujeres.

.

Se considera que es una “hormona madre” por ser un precursor para la síntesis de otras muchas hormonas, como la testosterona y el estrógeno.

La máxima secreción de DHEA se produce alrededor de los 21 años, y va disminuyendo naturalmente con la edad. Así que a los 50 años, ésta se reduce a la mitad de lo que era a los 20 años, y la caída en su producción es del 90% a los 75 años.
.
Por lo tanto, el momento idóneo para tomarla es a partir de los 40 ó los 50 años.

.

Hoy en día es posible reproducir en el laboratorio la estructura exacta de sus moléculas.
.

.

.

Cómo saber si te falta DHEA

Es sencillo detectarlo. Sólo mirando el rostro, la expresión facial, es fácil intuir que va faltando esta hormona, pues se manifiesta en forma de una ligera hinchazón de la cara, pesadez en los párpados, el cabello se ha vuelto seco y quebradizo…

.
.
En las mujeres, estas manifestaciones a menudo se acompañan de celulitis en los muslos o en el vientre, estado de ánimo triste, falta de libido y deseo sexual, así como fatiga continua y sin explicación.

.
.
Además, el estrés, las dietas, el abuso de dulces o de alcohol, el tabaco y todo lo que induce a un estrés oxidativo desencadena el proceso del envejecimiento prematuro.
.
Que la DHEA disminuye con la edad es algo natural, pero se puede solucionar.
.
Las manifestaciones físicas del déficit de DHEA hacen que indudablemente se tenga un aspecto más avejentado, que puede evitarse con un suplemento de esta hormona a partir de los 40.
.
También se benefician de ella las personas mayores y las que sienten cansadas, así como quienes tienen un sistema inmunológico debilitado.

.

.

Cómo se obtiene la hormona que se toma como suplementación

La DHEA es una sustancia producida por nuestras propias glándulas, es decir, que no es un medicamento. En los laboratorios lo que se hace es reproducir la estructura exacta de sus moléculas.
.
El mejor proceso para hacerlo es el conocido como “semisíntesis”. Consiste en extraer de una fuente vegetal (la Dioscorea villosa, o ñame silvestre) diosgenina, una molécula de la familia de las sapogeninas esteroides. (1)
.
Esta molécula también puede extraerse de otras fuentes vegetales, pero el ñame es el que contiene más cantidad y de mejor calidad. La diosgenina viene a ser la materia prima de la DHEA. A continuación, se somete a ciertas transformaciones enzimáticas para convertirse en la verdadera molécula de DHEA.

.

Y en este punto es donde es imprescindible tener claros un par de conceptos para no equivocarse al adquirir en el mercado DHEA.
.
Y es que las enzimas capaces de realizar esta transformación de diosgenina en DHEA no son sintetizadas por el cuerpo humano. Eso significa que tomar diosgenina “natural” (no modificada), por muy natural que sea (lo que en principio podría parecer bueno) no es lo mismo que tomar DHEA.
.
Por lo tanto, si lo que estamos comprando es algo bajo el término “DHEA natural” o “precursor de DHEA”, es como no tomar nada, pues no tienen ningún efecto en el organismo.
.
En el mercado también se pueden encontrar los metabolitos de la DHEA, que se producen de forma natural en el organismo a partir de la propia DHEA. En mi opinión, y sin estudios clínicos suficientes sobre el uso directo de estos productos, su eficacia y seguridad queda en el aire, por lo que mi consejo es no tomarlos.

.

.

¿Qué beneficios podemos encontrarnos con la DHEA?

Va más allá del efecto antienvejecimiento (que va más allá de lo puramente estético, aunque sin duda esto es lo más llamativo).
.
La DHEA actúa en varios niveles y ayuda a neutralizar algunos problemas ligados al envejecimiento:

.

  • mayor definición del ángulo de la cara y de los párpados

.

  • cabello en mejor estado

.

  • reduce las manchas de la piel causadas por la exposición al sol

.

  • aumenta la producción de lípidos por parte de la piel (lo que se traduce en una mejor hidratación y menos arrugas)

.

  • se fortalecen las células de queratina (lo que hace que la piel resulte más densa, menos frágil)

.

  • aumenta la producción de colágeno (característico de las pieles más jóvenes) y melanina…

.

Como veis, un auténtico efecto antiaging… (2)

También actúa sobre los huesos y las articulaciones, en varios frentes sobre todo ligados también al envejecimiento, estimulando el proceso de reparación y el desarrollo de las articulaciones, los tendones y los músculos y ayudando a prevenir y combatir la osteoporosis mediante el aumento de la densidad mineral ósea (especialmente en el caso de las mujeres a partir de la menopausia). (3)

.

La DHEA también beneficia al sistema inmunológico y tiene una potente acción cognitiva, al estimular el funcionamiento neurológico. Además, ayuda a reducir la grasa corporal y fortalecer los músculos, mejorando la relación masa grasa/masa magra, y también parece que ayuda a mejorar la vida sexual. (4) (5) (6) (7) (8) (9)

.

.

¿Qué dosis debo tomar de la DHEA?

Son muchos los beneficios asociados a la administración de DHEA y además no es necesario tomar grandes dosis de este precursor hormonal para obtenerlos. Y es que más no siempre significa mejor, y en el caso concreto de esta hormona, esta regla se cumple a rajatabla.

.

Como ya hemos visto, la producción natural de DHEA disminuye con la edad. Por eso tiene sentido que en función de si eres hombre (en este caso precisas de más testosterona) o mujer y de la edad que se tenga (a mayor edad, mayores necesidades), deberás utilizar una dosis u otra de DHEA.

.

Si de de alta puerza (casi el 100%), las dosificaciones serían:

.

  • Mujer de menos de 50 años: deberás elegir una dosificación de 10 ó de 25 mg por las mañanas.

.

  • Mujer de más de 50 años: deberás optar por dosis de 25 ó 50 mg también por las mañanas.

.

  • Hombre de menos de 50 años: una dosis de 25 mg dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche antes de acostarte.

.

  • Hombre de más de 50 años: en este caso, optar por una dosis de 50 mg dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche antes de acostarte.

.

.

¿Debe prescribirla el médico?

En teoría no ya que la DHEA no es un medicamento, sino un precursor hormonal que tu propio organismo fabrica, elaborado a partir de una planta. De todas formas esto es solo la teoría, ya que en la práctica si quieres conseguir este fabuloso complemento, sí sería necesario una receta médica.

.

Puedes aprovechar cualquier consulta con tu médico habitual para que te haga el seguimiento y pedir una receta. Por ejemplo, con el ginecólogo si eres mujer o, si eres hombre, comentar con tu médico que estás tomando este suplemento cuando te controlen tus niveles de PSA (el marcador de los trastornos de próstata).

.

Las hormonas en dosis equilibradas no presentan ningún riesgo para la salud. Por eso no se recomiendan dosis superiores a 500 mg de DHEA por día (muy alejadas de las que se recomiendan más arriba).

.

.

¿Tiene Contraindicaciones?

Está contraindicado en:

  • mujeres embarazadas o lactantes
  • en niños y adolescentes
  • en personas con cáncer benigno o dependiente de hormonas (próstata, mama u ovarios)
  • acné
  • posible pérdida de cabello
  • crecimiento del vello facial en las mujeres
  • aumento de la agresividad
  • irritabilidad
  • aumento de los niveles de estrógeno

.

Suspende el uso si experimentas latidos cardíacos rápidos, mareos, visión borrosa, reacción alérgica, erupción cutánea, molestias gastrointestinales, diarrea, dolor de cabeza, palpitaciones, nerviosismo, ansiedad, depresión, insomnio, hipertensión arterial , debilidad muscular, cambios en el apetito, dolor en los senos, cambios menstruales u otros síntomas similares.

.

.

FUENTE: Salud, Nutrición y Bienestar (SNB)

.

.

Deja un comentario

Call Now Button
¿Tienes dudas? Te asesoro