Para preparar una oposición hay que estudiar mucho, pero también es algo más que estudiar.
Dentro de la parte que me toca (entrenamientos), he entrenado a muchos opositores y he visto de todo: gente que llega agotada porque entrena todos los días sin control, y gente que deja el entrenamiento para el final por estudiar más y luego no le da tiempo a recuperar la forma.
La prueba física no es un trámite. Si no la pasas, no hay plaza. Así que vamos a organizarlo bien.
LO PRIMERO DE TODO ES SER HONESTO CON UNO MISMO Y SU PUNTO DE PARTIDA
Antes de ponerte a correr o a hacer dominadas sin parar, necesitas saber dónde estás.
¿Cuántas dominadas haces ahora mismo?
¿Cuánto tardas en recorrer la distancia de la prueba?
¿Cuánto pesas y cómo andas de fuerza?
No sirve de nada entrenar como si ya estuvieras preparado si no lo estás. La oposición se empieza a preparar desde la realidad, no desde el deseo.
CÓMO ESTRUCTURAR LA SEMANA (SIN MORIR EN EL INTENTO)
Hay dos grandes peligros cuando empiezas: entrenar de más, o no entrenar lo suficiente.
Mi recomendación para la mayoría de opositores es 4 días de entrenamiento específico a la semana, combinando:
1. Fuerza y potencia: dominadas, fondos, press militar, sentadillas… lo que te pidan en las pruebas.
2. Resistencia cardiovascular: principalmente carrera. Pero no todo es correr a lo loco. Hay que correr con cabeza.
3. Trabajo técnico: si la prueba tiene saltos, trepas, etc., hay que practicarlos.
Un ejemplo de semana (orientativo):
– Lunes: Fuerza de tren superior (dominadas, fondos, press).
– Martes: Carrera en cuestas o series cortas.
– Miércoles: Descanso activo (caminar, movilidad).
– Jueves: Fuerza de tren inferior (sentadillas, zancadas, peso muerto).
– Viernes: Carrera de fondo (ritmo suave, distancia larga).
– Sábado: Trabajo específico (circuitos, trepas, saltos).
– Domingo: Descanso total.
UN PUNTO IMPORTANTE SOBRE LA RESISTENCIA
Muchos opositores se matan a correr todos los días. Y se estancan, o se lesionan.
La resistencia no se gana solo corriendo. Se consigue alternando intensidades. Es decir, no corras siempre al mismo ritmo. Haz un día suave (que puedas hablar mientras corres) y otro día haz series más intensas.
Y no te olvides de la fuerza. Un opositor fuerte suele ser un opositor que aguanta mejor el cansancio.
Y SIN OLVIDARNOS DEL DESCANSO, EL CUAL ES PARTE DEL ENTRENAMIENTO
Sé que estudiar y entrenar a la vez es duro. Pero el descanso no es perder el tiempo. Es cuando tu cuerpo se recupera y se hace más fuerte en todos los sentidos.
Duerme bien. Come bien. Y no entrenes con fiebre o con dolor agudo, porque aquí es donde saldrías perjudicado… esto no sería sacrificio, sino desperdiciar el tiempo.
¿TIENES POCO TIEMPO? NO TE PREOCUPES
No necesitas dos horas al día. Con 45 minutos bien planificados, tres o cuatro días a la semana, puedes preparar perfectamente la prueba física.
La clave de todo este «meollo» está en la intensidad y el orden, no en la cantidad de horas.
¿ESTÁS PREPARANDO UNA OPOSICIÓN?
Si quieres que te ayude a organizar tus entrenamientos, a saber qué priorizar en cada fase, a elaborarte un plan, ESCRÍBEME y te diré cómo enfocarlo sin agobiarte.
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